miércoles, 12 de diciembre de 2012

Ella sabe

Despertar habiéndolo olvidado todo, sintiendo el roce de la sábana roja.
Despertar y mirar el techo blanco, umbrío a esta hora.


Toco mis hombros, mi cabeza y despacio me giro, para saber que estás.

Entonces te huelo, sin más prisa que la de sentirte viva. Breve sol, eternidad convulsa.

Otra vez despertar. Esta vez queriendo recordar, porque algunas dolores han huido.
Cuando tu cuerpo arrasaba el mío, sin duda, han huido.

¿Sabes? Un día cualquiera quisiera despertar, ya sin sombras,
habiéndolo olvidado todo, no tener pausas ni dobleces y ser,
ser de ti y de mí, para siempre.

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