miércoles, 28 de mayo de 2014

LA LUZ DEL NARANJO



ESPLENDE tu risa
debajo del naranjo.
Toma mis prendas,
me lleva lejos, 
me desvela
y me contempla.

Vienes a mí 

vestida de azahares
y te ríes de mis ojos, 

y de su hogar concurrido.
 

ME detengo,
tiemblo en tus manos,
mientras miro la gente,
y el amor que verbalizas.

Estoy de pie, arrasado
por los cuchillos del vértigo.

TE ríes,

me abrazas con tu lienzo,
y me miras sin dudarlo,


mientras el sol troquela 
la fronda de los árboles.

2 comentarios:

  1. ¡Qué bello poema! Huele a primavera, desprende luz, ilusión, esperanza en algo que parece comenzar. Me gusta

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  2. Gracias por tu comentario. Me anima a seguir en este arduo camino de la poesía.

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