miércoles, 5 de febrero de 2014

ESTE QUE VA



RECOSTADO en medio de mi nada
respiro a través de otras fosas
observo a través de otros ojos
y destello
a través de otra vida.
La de alguien que no es
quien por las mañanas
se levanta
y se mira al espejo
con rostro atormentado
por múltiples dolores.

Mi huésped acierta:
Calla cuando hablo
y ríe cuando 
a mares 
me pierdo en una ola 
de un llanto  pasajero.

AL despertar hoy llovía.
Aún resuena en mi frontal
el sonido de las gotas
sobre las baldosas del patio.
¿Las recuerdas, hermano?
¿Recuerdas el níspero, el granado?
¿Recuerdas el canto de los gallos,
las risas en el huerto y el sabor
de las mandarinas casi verdes?

Yo lo recuerdo casi todo
cuando me arrodillo ante tus huesos
y lloro sin consuelo.
Yo me zambullo en los arroyos
y veo por tus ojos
y siento por tus brazos
y anhelo por tu vientre
que campa entre los surcos
de los cañaverales.

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