jueves, 21 de marzo de 2013

LOS VIAJES

Y sin embargo, todo había terminado.
Él pensaba en estas cosas a menudo, mientras sorbía lento el paso de la siesta caliente. 
Más allá los árboles, grisáceos por el polvo. Y más, más allá, las alas del deseo, su deseo de ella, la inconmensurable.
Le costaba recordar ciertas cosas, pero su mente era hábil en rellenar los huecos de la memoria, las urnas que iban quedando vacías con el paso de cada día. Pensaba, mientras sorbía la siesta, ahora tarde, en un campo lleno de urnas vacías, como el perseguidor, el mismo Charlie Parker, acongojando su raíz nota a nota. Pensaba en como esas manos apretaban su corazón ajado; se sentía cansado, harto de rodar como una hoja, sin rumbo. Entonces miró de nuevo al sur, y por fin lo supo, mientras sorbía la tarde lenta: todo había terminado. Debía entonces marcharse, antes de que lo sorprendiera el olvido de quienes había amado, aunque esto, irremediablemente, llegaría, como la muerte.

1 comentario:

  1. Me ha recordado esto.
    ¡Toma este beso sobre tu frente!
    Y, me despido de ti ahora,
    No queda nada por confesar.
    No se equivoca quien estima
    Que mis días han sido un sueño;
    Aún si la esperanza ha volado
    En una noche, o en un día,
    En una visión, o en ninguna,
    ¿Es por ello menor la partida?
    Todo lo que vemos o imaginamos
    Es sólo un sueño dentro de un sueño.

    Me paro entre el bramido
    De una costa atormentada por las olas,
    Y sostengo en mi mano
    Granos de la dorada arena.
    ¡Qué pocos! Sin embargo como se arrastran
    Entre mis dedos hacia lo profundo,
    Mientras lloro, ¡Mientras lloro!
    ¡Oh, Dios! ¿No puedo aferrarlos
    Con más fuerza?
    ¡Oh, Dios! ¿No puedo salvar
    Uno de la implacable marea?
    ¿Es todo lo que vemos o imaginamos
    Un sueño dentro de un sueño?


    Edgar Allan Poe (1809-1849)

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